28 may 2010


Y fuiste tu la que sin importarte me tiraste al mar. Y jamas preguntaste si sabia nadar. Y solo naufragando pude continuar, pidiendo un salvavidas que venga a buscar, a un hombre que se muere sin tener razon. Que su unico pecado fue brindar amor, Que su unico tesoro fue su corazon. Nunca tuve fortuna solo mi pobresa, nunca tuve la suerte de tener riqueza. Solo mis virtudes me hicieron bien fuerte, solo ese carino grande hacia la gente.

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